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Mientras tanto no mientan tanto

viernes, 18 de septiembre de 2009

Así de fácil, como dice el Gran Pez


Los vecinos de La Falda ante la posibilidad de llegar a la verdad


El conflicto por la obra del gas natural llega al Concejo Deliberante. Allí, a propuesta de los Doce Apóstoles de la Comisión de Autoconvocados, cada concejal deberá definir con su voto si se conforma una Comisión investigadora para llegar a la verdad y reencausar la principal obra de la ciudad.


La brutalidad política y la codicia sin límites de empresarios y funcionarios públicos se cristalizó ni bien Marcos Sestopal fue reelecto, hace ya dos años, como Intendente de la ciudad de La Falda.
Apenas unas semanas después de aquél triunfo electoral llegaron, silenciosas por debajo de las puertas, los primeros cedulones por la obra del gas natural, con cuotas imposibles de pagar para una gran parte de la población y prácticamente sin plazos de financiación. Y esa maniobra económica tendiente a realizar un gran negocio para una empresa amiga elegida a dedo por el Gran Pez Sestopal, terminó por ser el principio del fin de un gobierno autista y autoritario, que siempre despreció la participación y la opinión ciudadana y privilegió los negocios con los Amigos del Poder, quienes se llenaron literalmente los bolsillos de dineros públicos en los seis años que van de gestión.
Los primeros cedulones emitidos bajo la atenta mirada de JorgeYo te lo explicoPafundo debieron reimprimirse ante la certera sospecha de que habían sido confeccionado con una millonaria sobrefacturación. De ahí los increíbles descuentos a los amigos que se acercaron a “arreglar” el precio, mientras que quienes no eran amigos de algún funcionario sólo quedaron al reparo de la propia movilización vecinal más grande que se recuerde en la ciudad: Los “Autoconvocados por el Gas a Precio Justo”.
Tan dañino fue el proyecto de saqueo que sólo después de varias Asambleas multitudinarias y de movilizaciones el oficialismo en el Concejo Deliberante se abocó a contemplar a aquellas familias que con ingresos totales por $ 1.200 y vivienda única, o sea familias imposibilitadas de hacer frente a esos montos reclamados, pudieran ser subsidiadas por el Municipio.
De no haberse movilizado los vecinos, en mayor proporción personas de la llamada tercera edad, varias propiedades hubieran peligrado rápidamente. El primer cedulón decía, impreso en rojo en el margen derecho, que “ante la segunda cuota impaga se iniciarían las acciones legales correspondientes”.
Aquella resolución del Concejo, motorizada por la participación ciudadana, la acató con agrado Sestopal, porque en definitiva le aseguraba, con fondos municipales, el pago de esos dineros de frentistas en problemas a la Empresa Amiga. Así de fácil.

Doce apóstoles en marcha
Con argumentos contundentes y convicción admirables, la Comisión de los Autoconvocados del Gas ha dado una increíble batalla por la verdad.
Como se sabe, en el Ministerio de Justicia de la Provincia de Córdoba se lleva adelante desde octubre de 2007, la Mediación oficial por la obra del gas de La Falda.
Decenas de reuniones, viajes constantes, gastos que salen de los bolsillos de los propios vecinos autoconvocados, infinidad de contrapropuestas, discusión a fondo de cada punto del contrato leonino que une a la Municipalidad con la Empresa Amiga, presentaciones administrativas, legales, más viajes, estudios, gastos y discusión. Así, con vocación de servicio y paciencia de artesano, desde hace ya casi dos años. Y como resultado de semejante esfuerzo vecinal, encarado con seriedad y argumentos sólidos en el marco de una Mediación Oficial, resulta que Sestopal hace meses que tiene parada una posible resolución a la crisis porque “ni siquiera contesta”, como afirman los Autoconvocados en un comunicado oficial (publicado en esta edición). Y en el mientras tanto, la Empresa Amiga con mano de hierro ha intentado por todos los medios atemorizar a los vecinos para que se avengan a pagar el precio que ellos reclaman, intimando legalmente aún en medio del proceso de Mediación, donde por principio y mientras dure el proceso deben abstenerse las partes de generar acciones cruzadas. A la Empresa Amiga no le importó. Tampoco a Sestopal.
La falta de respuesta a vecinos que trabajaron seriamente y las intimaciones extemporáneas consentidas, son hechos que vienen a evidenciar, una vez más, que al Gran Pez directamente le importa un pito lo que piensa o puede sufrir la vecindad cuyos dineros administra. Así de fácil.

La hora de los concejales
En el comunicado de los Autoconvocados se expresa con claridad: “En breve, solicitaremos a los representantes del pueblo (concejales), se investigue todo lo actuado hasta la fecha, para deslindar responsabilidades y asegurar la realización con transparencia de la obra, también en la 2ª etapa”.
Esto significa un expreso pedido al Poder Legislativo local para que, en uso de sus facultades, conforme una comisión investigadora de la traumática obra del gas.
Como se recordará, la Ordenanza que autoriza la obra tal cual se intentó llevar adelante fue votada durante el primer Gobierno del Gran Pez, cuando el actual súper secretario de Gobierno, Miguel Maldonado, era entonces el Presidente del Concejo Deliberante. Y la oposición política estaba más inclinada a aprobarle los proyectos. Pero los tiempos cambiaron, y la oposición es hoy muy firme. Y el bloque oficialista es quebradizo. Hay concejales del oficialismo que no han temido a la discrepancia con el Ejecutivo.
En cualquier caso no se trata emitir una condena, sino de poner en marcha una comisión que investigue los hechos, deslinde responsabilidades y se realicen las correcciones necesarias para reencausar la principal obra pública, que hoy frena cualquier intento serio de desarrollo territorial.
Consultado sobre estos temas en la reciente conferencia de prensa, Sestopal daba respuestas erráticas y cortaba abruptamente su endeble argumentación con una de sus frases de colección: “Es así… Así de fácil”.
Ahora sabremos si los concejales de La Falda se pondrán al frente de un tema que el Ejecutivo no puede o no quiere resolver, y avanza en la comisión de investigación para llegar a la verdad y destrabar el asunto. Así de fácil.

jueves, 10 de septiembre de 2009

El pez por la boca muere ¿Y el Gran Pez?


No hay mal que dure cien años (ni cuerpo que aguante)

Segunda y última parte de la conferencia de prensa del Intendente de La Falda, donde afirmó su vocación por un relato imaginario de la realidad. Sus respuestas no encuentran hechos concretos que las respalden.


El intendente de La Falda, Marcos Sestopal, también conocido como el Gran Pez, tuvo definiciones asombrosas, contradictorias y falaces acerca de temas importantes de su gestión que acaba de cumplir seis años.
Quedó claro que Sestopal no tuvo ni tiene elementos sólidos para argumentar en defensa del modo en que decidió llevar adelante la obra del gas natural, la más importante de su gestión, impulsada sin consultar a nadie y sin realizar los análisis correspondientes de la realidad socio económica y la capacidad de pago de los vecinos. En una de las tantas discusiones, haciendo gala de su soberbia y desprecio hacia los ciudadanos, llegó a decir a una vecina que si no podía pagar la obra, que entonces vendiera su casa y se fuera a vivir a Huerta Grande. Y es este tipo de respuestas que da el Intendente lo que dispara las preguntas del caso ¿Habrá sido la intención real la de quedarse con varias propiedades de La Falda?
Este tema hay que relacionarlo con el caso del Procurador municipal Guillermo Piñeiro. En la conferencia de prensa se le preguntó al Intendente por las propiedades que habían cambiado de dueño, tras las intimaciones por deudas del Procurador, y sin llegar a los remates públicos. Primero lo negó, y luego dijo que si habían existido arreglos entre privados, su Gobierno no tenía nada que ver. La respuesta es la más parecida a la que dio días atrás el ministro de Planificación Julio De Vido tras ser consultado por el caso Skanka. De Vido aseguró que había sido “un caso de corrupción entre privados”. Una manera elegante de no quedar pegado al asunto. Una sofisticación aguda de la corrupción política oficial.

“¡Nada de lo bueno es barato!”
¿Cómo sigue la obra del gas? ¿Y a qué costo para los frentistas?
Como informáramos, quienes se están conectando desde los extremos de la mancha terminada están pagando el 30 % del valor que se le pretendía cobrar mediante la aplicación de la aberrante Fórmula Polinómica, lo que demuestra sin dudas el enorme sobreprecio de la obra frenada por la reacción vecinal.
Sestopal fue poco claro en cuanto a cómo seguiría la obra.
“El Municipio va a contratar al Ingeniero de la empresa; ya hemos presentado los trámites a Ecogas para continuar como administradores de la Empresa (UTE) si no nos manda el dinero en un plazo más a menos normal. Y después se va a ir gasificando con criterio extensivo, con los caños necesarios para llevar el gas a toda la ciudad. Con respecto a los costos no es lo mismo hacerlo por administración, no es lo mismo Mario Blanco (intendente de Cruz del Eje) que tiene 9 millones de pesos en su cuenta corriente, que lo hace con empleados municipales, que no tiene que pagar el costo financiero porque tiene la plata… es así, es así de fácil. Si uno hubiese tenido otro municipio, lo podría haber hecho de otra manera”.
En realidad, y siguiendo las palabras del Gran Pez, se podría haber hecho de otra manera si hubiésemos tenido no ya otro Municipio (es lo que hay), sino otro Intendente. Pareciera ser su razonamiento que así como él está acostumbrado a hoteles de lujo como el Sheraton, también estaría acostumbrado Sestopal a pagar más de lo que sale la obra porque la hace una empresa privada y amiga.
“Uno cuando buscó la manera de hacer la obra del gas la buscó dentro de esta dificultad que tenemos los faldenses de generar los recursos”, aseguró el Intendente, quien ante el escrutinio de la prensa dejó en claro, precisamente, que no se buscaron alternativas viables y más económicas para los vecinos. O sea que no se puso a trabajar en la búsqueda de precios y mejores opciones para los frentistas, ya que prefirió aceptar el paquetito armado que le llevaron los amigos de Combustibles Serranos S.A., la pata faldense de la UTE, que representa los intereses que defiende el Gran Pez a capa y espada.
- Si se hace por administración bajarían los costos para los vecinos, en razón de que no habrá ganancia empresaria, se le preguntó desde la lógica.
- Nosotros vamos a emitir los cedulones con los valores del 2007. Es así de fácil, insistió.
- Entonces Usted no reconoce que es una obra cara
- Yo no reconozco que sea una obra cara. Cara es no tener gas. Si nosotros hoy tuviéramos gas para La Falda, hubiera sido una obra barata. Fue cara... ¡Nada de lo bueno es barato!
Lo que el Intendente no puede explicar es porqué una obra tan beneficiosa y tan pensada y planificada por su administración se encontró con semejante oposición vecinal al punto que hoy se encuentra parada y sin solución a la vista ¿Tantas razones valederas en sus manos y semejante derrota política? La ciudad sigue sin gas por la improvisación, el desmanejo y las desmedidas ambiciones económicas de los empresarios y los funcionarios públicos.

“A Sestopal no le gusta dar explicaciones”
“Nosotros creíamos cuando asumimos que la ciudad de La Falda no tenía rumbo. No había manera de que pudieras consultar porque cada uno quería ir para una vereda distinta. Así que nosotros la manejamos, la trabajamos y la llevamos hacia un lugar que creemos que es el correcto. Después llegó la época de que las cosas persistan más allá del Gobierno. De que la ciudad recupere las instituciones…”
Curiosa idea la de Sestopal. En realidad, cuando asumió esta administración, al igual que sucedió con la Provincia y la Nación, se registró la levantada económica luego de la crisis del 2001 y, entre cosas, se registraron los más altos niveles de pagos impositivos y se recibieron las mayores sumas en coparticipación en décadas. Mientras eso ocurría, y la plata ingresó fuertemente a las arcas municipales, Sestopal y sus laderos decidieron repartirse entre los Amigos del Poder cuanto negocio rentable anduviera dando vuelta. Y para que eso fuera posible, había que cerrar o no abrir todos los mecanismos de participación. Sucede que cuando los ciudadanos participan de la cosa pública, es mucho más difícil para las autoridades de turno meter a discreción la mano en la lata de los dineros públicos. Así que nunca se presentaron balances del 7 Casacadas ni del Festival del Tango, se dieron todas las licitaciones a los Amigos, se amplió a extremos absurdos la posibilidad de contrataciones directas (hasta 100 mil pesos actualmente), y se rechazaron decenas de pedidos de informes solicitando aclaración del manejo y destino final de los dineros administrados. Se gastó, como se sabe y publicamos a través de estos años, a mansalva y sin control.
En este sentido, hay un relato que la Tribuno por la oposición, Nora Piaggio, hizo recientemente a este cronista conversando por los gastos personales de lujo del Intendente. Como se sabe, hay tres miembros en el Tribunal de Cuentas, que es el organismo de control del Ejecutivo. Dos por el oficialismo y uno por la oposición. Cuando Piaggio relataba los gastos descontrolados del Intendente, pregunté qué decían de esto los Tribunos del oficialismo, tratando de saber cuál era su posición al respecto. Piaggio respondió así: “Le dije ante estos gastos injustificados a Osvaldo Seis Dedos (Tribuno oficialista), que por favor tratara de buscar, como miembro del Partido gobernante, algún freno a esta locura de gastos caros y superfluos. Y entonces me dijo: ‘Vos sabés cómo es Sestopal… No le gusta que le pidan explicaciones’. Y cuando insisto en los controles, entonces viene Mendieta y me dice que mande todo al Concejo Deliberante, total…”.
Total son mayoría y te aplican el cinco a tres y a cantarle a Magoya, como dijo el concejal Iván Aliverti a los vecinos reunidos en Audiencia Pública.
Así que de hecho tenemos un Intendente que no le gusta explicar lo que hace con el dinero que no es de él. Un caso no tan curioso y una actitud que ayuda a entender muchas cosas de su administración.
Volviendo a su idea de participación ciudadana, cuando el Municipio tuvo dinero en épocas de vacas gordas, el Gran Pez le dijo ¡minga! a la participación e hizo todo como quiso y sin control efectivo. Pero cuando la crisis comenzó a golpear, y ya no hay manteca para tirar al techo, entonces llama a la participación ciudadana para que traigan ideas. En buena hora, claro está, que así suceda. Pero sus argumentos son tan infantiles que así como dice haber rechazado esa participación “porque cada uno quería ir para una vereda distinta”, ahora se busca la participación y presuntamente el consenso para unir criterios, precisamente, de personas que querrán ir por veredas distintas. Si esto no fuera así, no haría falta buscar el consenso porque ya lo tendríamos. Todo una tremenda boludés argumental que la dice suelto de cuerpo, como si la tuviera re clara. Y esto le sucede con su discurso porque otra vez intenta tergiversar la verdad de los hechos ocurridos, tratando de mentirnos para adecuar sus erradas posturas a la verdad de la realidad.

Buonamico es el mejor delfín del Gran Pez
Cuando asumió hace seis años, de un plumazo terminó con el Ente de Turismo, donde algunos sectores privados vinculados a la industria tenían no sólo poder de opinión y voto sobre las políticas a seguir, sino el control de los gastos. No hay ciudad turística moderna y eficaz que no cuente hoy con esta herramienta de participación. Pero aquí la sigue negando sencillamente porque no quiere que se controlen los dineros que maneja su amigo el secretario de Turismo Daniel Buonamico, otro que gasta a discreción y sin rendir cuentas los dineros que no son de él. Y si no veamos el caso de los balances del Festival del Tango. Consultado por el tema, la aclaración vino de parte del Vice Mendieta, quien aseguró que semanas atrás, por primera vez, se aprobó en el Concejo Deliberante dicho balance. Nunca lo habían hecho hasta ahora, en seis años de gestión. Buonamico no puede afirmar, con los números en la mano aprobados administrativamente, que gastó con honestidad una impresionante cantidad de dinero público destinado no sólo al Tango, sino a sucesivas y costosas contrataciones de espectáculos artísticos gratuitos, o al mamarracho que intentó al comienzo con “La Falda Aventura”, que ya quedó en el olvido, entre tantas otras cosas. Como un grampecista de ley se ampara en el éxito efímero de las cosas. Así, el Festival del Tango salió bárbaro, por lo que no hay que hablar de cómo se gastó el dinero. Tampoco debe explicar por qué decide poner un escenario con espectáculos gratuitos justo frente a su negocio de tablas y vinos, cortando la circulación de la ciudad para poner en la calle unas cuantas mesas que lo ayudan a facturar para pasar el invierno, aunque para eso deba también hacer fraude con su conexión de luz domiciliaria. Un menemkirchnerista a prueba de balas.

La Terminal, un espejo de la ciudad
¿Qué prioridad tiene la Terminal de ómnibus en este momento?, se le preguntó. Y dijo Sestopal:
“Nosotros tenemos dos proyectos presentados y una promesa del Gobernador para arreglarla. De todas maneras venimos haciendo un esfuerzo del Municipio para ir poniéndola, arreglándola, pero está lejos del proyecto de Terminal que tenemos. Creemos que antes que nos vayamos va a estar mejorada como tiene que ser para poder brindar a los turistas una mejor puerta de entrada. Está mejor de lo que estaba antes, está más organizada”.
- Está bastante deteriorada y está peor que antes, peor que nunca. Las dársenas destruidas, las veredas, la plataforma y el pavimento lleno de pozos, sucia, con la cartelería rota, las paredes descascaradas.
- No, no, yo comparto con vos. La Terminal no está buena, pero estaba peor.
- Nunca la vimos así de mal, se le refutó.
Y este breve diálogo es revelador. Porque lo cierto es que, en general, la ciudad está deslucida. Veredas y calles rotas y sucias, iluminación escasa, polución visual lacerante. No hay un puto tachito de basura en toda la ciudad. Pero ante esta realidad palpable, el Intendente nos dice que estamos en la mejor ciudad. Y no hace falta más que ir a los otros pueblos de Punilla y comparar. La Terminal de cada pueblo, el mobiliario urbano, la limpieza de las calles y el estado de los pavimentos. Lo esencial de una administración municipal es lo que no se hace. Y es lo que nos repiten los funcionarios que está todo bien, que nunca fue mejor. En otras palabras, mientras nos mean, este Gobierno se pone contento y nos dice que llueve.

La ayuda social y los bonos indignos
Se cuestionó al Gobierno por la indigna utilización de “Bonos Solidarios” para ayuda social. Este mecanismo, como informáramos, significa que los funcionarios andan con unos pesos en el bolsillo y, cuando viene una persona con problemas económicos, le dan un bono de $ 20 ó $ 40. Así como funciona, es dinero tirado a la basura, que no resuelve el tema social y que alimenta el clientelismo en estado puro. Pero luego de esto Sestopal se esmeró en especificar una difusa cantidad de acciones de ayuda social, que él se encargó de destacar como producto de un gran esfuerzo del Gobierno por los más necesitados. Y luego de realzar lo maravilloso de esta política llevada a cabo, se lo consultó entonces por qué, si está tan conforme con el área social, le pidió la renuncia a la responsable Miriam Arnedo. Según sus palabras, la ex funcionaria no había comunicado bien todo lo hecho. O sea que debemos creerle que no se trató de una represalia por cuestiones de interna política, sino porque Arnedo no fue, como secretaria de Acción Social, una buena periodista.

No hay mal que dure cien años
A pesar de haber negado su intención de renunciar al cargo de Intendente, parece que el hecho existió. Y que no abandonó presionado por el Ministro Carlos Caserio, quien le impuso quedarse en el cargo hasta el final del mandato. Así que Caserio no sólo lo impuso políticamente hace seis años para ofrecer a La Falda este gran administrador, sino que ahora el ministro de Gobierno nos empernó a todos por otros dos años. Gracias por sus gestiones Ministro, pero en lo siguiente podría usted ocuparse de otras ciudades ¡Por favor!
En el mientras tanto, Sestopal bate récord de inasistencia a su puesto de trabajo. Hasta la fecha han sido más los días que no fue a trabajar que los que efectivamente está en su puesto. El Gran Pez argumenta, vinculado a esto, que sus permanentes viajes al exterior le permiten gestionar grandes cosas para la ciudad. Pero en seis años, aún no trajo ningún beneficio concreto, más allá de sus permanentes vacaciones al exterior, naturalmente parando, como se merece, en hoteles de lujo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

No hay mal que dure cien años


Sestopal cumplió seis años como Intendente de La Falda y le faltan dos más a su mandato

Aseguró que no piensa reformar la Carta Orgánica para presentarse otra vez como candidato a Intendente. Fiel a su estilo, destiló contradicciones, visiones erráticas de la realidad y tergiversaciones asombrosas de la verdad de los hechos ocurridos.


A poco de iniciada la larga conferencia de prensa por sus seis años de gestión, donde el Intendente Marcos Sestopal respondió con varias imprecisiones y de modo contradictorio o paco claro acerca de temas centrales de su administración, tuvo que aclarar la creciente ola de rumores que indicaban la posibilidad de su renuncia al cargo. “Tenemos un compromiso con la gente que nos votó y la idea es continuar hasta el 2011. Creemos que este gobierno es muy bueno y como a todos hay gente que nos quiere, gente que no y otra más indiferente”. En este sentido aseguró, para tranquilidad de la población en general, que no tenía ninguna intención de impulsar la reforma de la Carta Orgánica con el fin de posibilitar un nuevo período suyo ni del Viceintendente “Pancho” Mendieta.

Gastos de lujo y mentiras oficiales
Con un clima de diálogo, que pasó por ciertos momentos de tensión pero sin desmadrarse, el Gran Pez Sestopal se sintió obligado por las circunstancias a abrir su boca por espacio de dos horas ante un nutrido grupo de periodistas que lo pasearon por los temas más diversos. Y a poco de andar comenzaron las contradicciones y los problemas para ligar su discurso con la realidad.
Consultado por el asombroso nivel de gastos personales que la Municipalidad le paga a él y sus secretario a través de los Fondos Fijos (ver edición anterior de Ecos: “Gastos personales de lujo en una ciudad empobrecida”), Sestopal se despachó con una frase que hace honor a su título de Gran Pez: “Si yo paro en el Sheraton de Córdoba porque termino una reunión a las tres de la mañana y me voy a Buenos Aires a las siete de la mañana, no tengo ganas de venir a la noche y la diferencia muchas veces la pago yo. Un hotel en Córdoba sale $ 300, (tarifa) normal, y yo estoy acostumbrado a parar en buenos hoteles y si vos elegís un intendente que esta acostumbrado a un nivel de vida, por ahí tiene unos gastos que en otro intendente que está acostumbrado a otros gastos, por ahí lo toman como algo anormal. Para mí no es anormal y uno mide de acuerdo a la justificación del gasto, y para eso tenemos los Fondos Fijos”.
Esta respuesta tiene varios inconvenientes que deben aclararse. Si bien no se sabe qué reunión por gestiones como intendente se hizo hasta las tres de la mañana en la ciudad de Córdoba, lo más grave es que el hecho no ocurrió como afirmó Sestopal.
En el Sheraton de Córdoba se alojó el 11 de marzo de este año a las 10 horas de la mañana, no a las tres como afirmó. Y dejó el Hotel a las 14,27 horas del 12 de marzo, por lo que no se entiende cómo hizo para viajar a Buenos Aires a las siete de la mañana de ese día, tal cual aseguró sin que se le moviera un pelo.
Parece un tema menor, pero no lo es. Su declaración es cínica o parte de la ignorancia total acerca de las formas éticas de la función pública. Él puede tener un alto nivel de vida, pero eso no debe por qué pagarlo un Municipio que se encuentra haciendo ajustes de gastos, postergando obras y despidiendo gente por falta de dinero. Otra mentira en su respuesta fue que él pagaba de su bolsillo la diferencia entre una habitación normal y una de lujo, donde se alojó. Los vecinos le pagaron el ciento por ciento de su injustificada estadía en la habitación 1007 Deluxe en el Sheraton de Córdoba.

“Estamos realizando obras por todos los costados de la ciudad”
Con esa frase optimista y de difícil corroboración ante el decaimiento general de los servicios públicos, las calles rotas y sucias, y un aspecto general que muestra a la ciudad abandonada por el Estado municipal, Sestopal hizo referencia a una realidad que parece anidar sólo en su imaginación.
En esta situación de crisis, con 150 mil pesos menos de coparticipación, en otro momento el Gobierno estaría haciendo sapo por todos lados. Y hoy estamos con los sueldos al día, pagamos a los proveedores, que nos siguen fiando porque pagamos, estamos realizando obras por todos los costados de la ciudad y no debiéramos tener sobresalto de aquí a fin de año. Este es un logro importante para la ciudad”.
Inmediatamente después de estas palabras, y ante el pedido de precisión acerca del gasto en personal, tanto Sestopal como su secretario de Hacienda Jorge “Yo te lo explico” Pafundo, “hicieron sapo por todos lados”. Entre ambos no pudieron precisar qué porcentaje del ingreso mensual se destina al rubro, y cuando Sestopal confirmó que el monto era cercano a un millón cien mil pesos, Pafundo exclamó que no era así. “Pero si sumás cargas sociales y todo tenés un millón por mes”, le dijo el Intendente a su Secretario ante los presentes que mirábamos algo desconcertados por la increíble ignorancia administrativa de los gobernantes. Ante las contradicciones manifiestas entre los máximos responsables de las finanzas públicas, el Gran Pez cerró el asunto con otra de sus frases de colección: “No quisimos traer aquí una tabla con cuadros, porque no nos pareció (¿?). Y si alguien quiere una información más detallada va y la busca”. Habría que haberle preguntado dónde la buscamos, teniendo en cuenta que allí estaba presente todo el Gabinete.

El Caso del Procurador Guillermo Piñeiro
Luego que el Intendente comentara las dificultades con las que había tenido que lidiar para poder hacerse de algunos terrenos para la construcción de viviendas, y teniendo en cuenta que durante sus seis años de gestión no se construyó ni una vivienda social a pesar del enorme déficit que existe en la ciudad, se lo consultó por una importante cantidad de lotes y propiedades que cambiaron de dueño durante su mandato. Algo molesto por la inquietud periodística, tanto él como el súper secretario Miguel Maldonado, que hasta entonces no había abierto la boca, aseguraron que la Municipalidad jamás transfirió ninguna titularidad de un propietario a otro. Entonces se le insistió con el tema, porque de hecho ha habido muchas transferencias propietarias sin que se llegara a la instancia del remate, hecho que le da una cierta transparencia al tema. El punto es que ante las demandas iniciadas por el Procurador, y antes de llegar a remate, se produce el cambio de titularidad. Este fue el final de esa parte del diálogo.
- Nunca este Gobierno se quedó con un terreno que no fuera por remate, afirmó Sestopal.
- No digo que el Gobierno se los haya quedado, digo que cambian de propietario a raíz de inconvenientes originarios con el Municipio, sin llegar al remate, y con la intermediación de Piñeiro y Asociados, de quien hay que recordar se encuentra investigado por la Justicia en el súper proceso al Registro de la Propiedad, a raíz de estafas con terrenos, aclaró este cronista.
-En ese caso no tiene nada que ver el Estado, fue un remate privado, lo defendió el Intendente.
- Se trata de la conducta de un estudio jurídico que aquí fue avalado por Usted
- No sólo aquí sino en varios municipios
- Pero a nosotros nos interesa lo que aquí sucede
- Bueno, ya te he respondido
, dijo Sestopal, y con un gesto dio por terminado el cuestionario acerca del caso que involucra al Procurador Guillermo Piñeiro ¿Fin de la discusión?

La obra del gas natural, el gran fracaso del Gran Pez
Las discusiones concretas acerca del punto conflictivo de la obra, vinculado a su excesivo e injustificado costo para cada frentista de vivienda, comercio u hotel, se vienen discutiendo largamente y seguiremos exponiendo, como hasta ahora, todas las informaciones que vayan aclarando el asunto. Parte de esto asomó en la conferencia de prensa. Pero vamos ahora a los aspectos sobresalientes del discurso del Intendente, a reflejar su visión y sus contradicciones al respecto. La gran pregunta del caso es por qué no se terminó la obra más importante de su gestión. Y según la estrecha visión del Intendente, la obra no se hizo porque hubo personas (como este cronista según sus palabras), que “no tuvieron la vocación para que La Falda tenga gas”. Después confesó que en aquel momento creyó que los hoteles podían pagar en promedio unos 40 mil pesos, aunque luego se dio cuenta que no estaban en condiciones. A esto hay que sumarle que el Municipio tuvo que subsidiar a muchas personas con vivienda única que no podían enfrentar el pago de las abultadas cuotas mensuales, de entre 400 y 600 pesos. Pero nada dice que esos subsidios ni siquiera estuvieron contemplados en su gran proyecto. La Ordenanza que los estipula es posterior al inicio de la obra, y surgió a pedido de los Autoconvocados del Gas a Precio Justo, que tuvieron que manifestarse reiteradamente hasta que se logró, por ese medio, salvar de un seguro remate a las viviendas de muchas familias.
Estos dos aspectos, el de la realidad general de los hoteles y el de quienes poco tienen aún teniendo vivienda única, es revelador de la total falta de previsión y del nulo análisis de situación socio económica necesario para encarar semejante obra de pago obligatorio. Resulta que así como Sestopal cree que debe parar en hoteles de lujo a cargo del Municipio empobrecido, nunca siquiera pensó en la capacidad de pago real de los ciudadanos que gobierna. Su propio desinterés por la vecindad lo llevó a evaluar erróneamente, como ahora reconoce, la realidad local. Es lo más parecido a alguien que vive, literalmente, en una nube de pedos.
Cuando planificamos la obra no lo hicimos con un criterio egoísta, de hacer una mancha para un sector del centro. Y cuando hacés para toda la ciudad, obviamente tenés que poner un caño más grueso, y eso sale más plata. Podríamos haber puesto un cañito más finito, haber hecho una mancha no tan grande. Podría haber sido políticamente más fácil, todo más lindo y yo hoy podría haber terminado el gas sin tener problemas. Hubiesen sido unos pesos menos, pero cuando la gente se hubiese querido conectar más allá de la mancha no lo podría haber hecho. Así de fácil”.
Según su criterio, el caño que ahora se conecta a un extremo de la mancha habilitada, que de seguro debe ser igual de grueso o apenas más fino, y que se presupuesta a un 25 % del valor que se cobró o intentó cobrar hace dos años inflación mediante, no es lo que debemos tener en cuenta. Tampoco hay que tener en cuenta que, como reconoció, la obra podría terminar haciéndose por administración municipal, aunque eso no signifique para el Intendente, en ningún caso, que el costo final baje para los frentistas. La única certeza, a pesar de las evidencias en contrario, es que Sestopal no quiere que se vaya a cobrar menos de lo indicado en el proyecto. Como administrador de los dineros públicos no se propone ningún esfuerzo para bajar el precio. Así de fácil.
La obra no se terminó porque hubo mucha gente que estaba de acuerdo y no la defendió y porque cuando la empresa tuvo un temor muy grande nosotros decidimos parar la emisión de cedulones. Me dijeron que no tenía coraje, y yo le dije que no era así, que teníamos cierta responsabilidad con la empresa, porque tampoco alguien que nos había ayudado tanto para poder tener el gas y era complicado porque algunos grupos de vecinos no querían tener el gas”. Revelador el Gran Pez, nos confirmó que su “responsabilidad” era con la empresa, y no con los vecinos.
- Quiénes eran los vecinos que no querían tener el gas natural. La verdad que yo no conozco a ninguno ¿Puede identificarlos?
- No, bueno, no querían la Fórmula Polinómica
Hay una gigantesca diferencia que el Intendente aún no puede o no quiere ver entre no querer pagar el precio excesivo y no querer la obra de gas. En otras palabras, la obra no se hizo porque hubo cientos de vecinos a quienes no les pareció correcto que le metieran la mano en el bolsillo, en este caso en nombre de una obra pública, mientras veían cómo el Intendente asumía el compromiso con la Empresa y no con ellos, tal como ahora finalmente reconoció ¿O acaso fue la consecuencia de querer hacer las cosas como se hicieron por parte del Municipio, de manera inconsulta, sin la mínima planificación y recargadas de sospechas por sobreprecios?


Próximo Edición
El tema del gas fue muy extenso en la conferencia, y lo seguiremos tratando en la próxima
edición, así como otros temas que se abordaron, vinculados a los balances del 7 Cascadas y el Festival del Tango, el Polo Cunícula de Pampa de Oláen, el Presupuesto Participativo, los indignos Bonos Solidarios y la política de acción social, entre otros temas.


Obras destacadas por Sestopal
Alumbrado público: Cuadruplicamos la cantidad de iluminación y mejoramos este servicio en los barrios
Pavimento: Hicimos 25 a 30 cuadras, y sin cargo para los vecinos
Hospital: Teníamos un Hospital que no funcionaba, que no tenía nada, casi sin internación ni insumos y pocos profesionales. Hoy tiene 6 camas de hombre, 6 de mujeres, 10 para chicos, 6 para obstetricia, una de prequirúrgico y una para emergencias.
Dispensarios: Se agregó un dispensario en Molino de Oro y otro en el Hogar de Día del Barrio San Jorge. Se está por abrir uno en el barrio La Lomita y se mejoró sensiblemente el de barrio Río Grande.
Escuelas: Se construyó el Jardín de Infantes del Arturo Capdevilla, el de Aeronáutica Argentina, se puso en valor las escuelas rurales. Y la capacidad aúlica de la ciudad hoy no tiene problema. Sería inútil crear hoy una nueva escuela donde no habría currícula, porque ya no vienen de las poblaciones vecinas, que tienen sus escuelas nuevas y no vienen aquí como antes.

martes, 25 de agosto de 2009

Gastos personales de lujo en una ciudad empobrecida


“Si hay miseria que no se note”, el meta mensaje de Marcos Sestopal, Intendente de La Falda


Se aloja en el Sheraton cuando va a Córdoba, viaja en remis de Rosario a Buenos Aires, toma vinos de $ 87 y cena en los restaurantes más caros de Recoleta, mientras en la ciudad se recortan gastos y crece la pobreza.


El administrador de los dineros públicos nos dice por TV que estamos en épocas duras, que de la crisis del campo aún no salimos y después vino la Gripe A, por lo que la temporada invernal de turismo fue casi inexistente para la ciudad y que, ante el agravamiento de la situación financiera internacional y el deterioro de las cuentas públicas entonces ha decidido tomar el toro por las astas y hacer los recortes necesarios en la Municipalidad, caiga quién caiga.
Ante semejante panorama que el propio intendente Marcos Sestopal describe para la ciudad no quedan muchas alternativas que la de cuidar el gasto al extremo, eliminando lo superfluo y destinando partidas de dinero y políticas eficaces a las áreas y sectores más vulnerables de la sociedad, que son justamente los que más sufren estas crisis periódicas de nuestro país. Hace unas semanas, una familia de barrio San Jorge sufría por una horrible afección cutánea. Seis chicos dormían en un auto abandonado, todos tenían sarna. Es un ejemplo de tantos que se multiplican, sin la mínima contención por parte del Estado.
Destinar esfuerzo a salvar vidas humanas no sólo de la muerte sino de la indigencia, sobre todo al darse cuenta de la grave situación, sería lo razonable para cualquier administrador de los recursos públicos.
Lamentablemente no es el caso de La Falda, donde el Intendente y varios de sus secretarios gastan como si estuvieran administrando un cantón suizo, con superávit en las cuentas fiscales y sin pobreza a la vista.

Festival de Fondos Fijos
Los Fondos Fijos están creados por Decreto Municipal y establecen una suma en pesos máxima de gastos personales (cenas, pasajes, combustible, ayuda social, etc.). Son específicos para usarlos en función de gobierno, tanto del Intendente, el Viceintendente y los secretarios del Poder Ejecutivo. Pero a diferencia de lo que uno podría creer, que con esto se pone de algún modo un límite a esos gastos, los Fondos Fijos (FF) se rinden cuando se llega al tope de lo permitido, y de allí en más sólo resta crear otro FF que lo reemplace para seguir gastando sin problemas. Así, por ejemplo, el año pasado el Viceintendente Francisco Mendieta consumió 16 FF de $ 2.000 cada uno, con los que pagó entre otras cosas algunas de las cenas partidarias en restaurantes de La Falda que dieron origen a una denuncia en su contra que la Justicia investiga (suena a chiste, verdad). Sumados, Mendieta dispuso, además del cobro de su sueldo, de $ 32.000 extras durante el año pasado. Es lo más parecido a un sobre sueldo encubierto.

Cómo gasta el Gran Pez
Marcos Sestopal vive como un bacán. Se da todos los gustos de las personas adineradas, cena en los restaurantes más caros y exclusivos de Buenos Aires, compra regalos en Polo Saint Laurent de Recoleta, se toma un remis para ir de Rosario a Buenos Aires y, si va a hacer algún trámite a la ciudad de Córdoba, el tipo, como un Dandi, no mide en gasto y se aloja en una habitación Deluxe del Sheraton Hotel.
Todo esto no sería criticable si lo hiciera con su propio dinero. Pero resulta que esta vida de millonario se la da con los dineros municipales. O sea que los vecinos pagan su vida de joven rico.
Cena y almuerza siempre en Recoleta, en exclusivos lugares. En Sottovoce, por $ 186; En Filo, por $ 144; En Fervor, por $ 115. También cuando va a Córdoba a hacer trámites que deben tener que ver con su función no se priva de nada. Almuerza en El Patio de Jesús María, junto a dos invitados, por $ 435, que incluye un vino Terrazas Reserva de $ 87, una ganga.
Parece también que el Intendente, siempre tratando de resolver los problemas de la ciudad, se cansa en sus viajes a Córdoba y entonces se va una habitación Deluxe (de lujo) en el Sheraton Hotel, por la que pagó con la plata de los vecinos $ 450 la noche para acceder a una cama King y a una pantalla plana de 32 pulgadas.
En Buenos Aires no se queda atrás para procurar un descanso, después de tanto trabajo. Se aloja en el Holiday Inn, a $ 819 por dos noches. Y como corresponde a un cheto de su talla, tampoco se va a tomar un colectivo de línea para viajar de Rosario a Buenos Aires. Así que ese trayecto, siempre cuando lo hace trabajando por La Falda, lo hace en remis a $ 420 el viaje, una minucia.
Estos gastos aparecen entre otros más en la curiosa rendición de los FF número 1 y 2 de este año. Y decimos curiosa toda vez que no son siquiera correlativos, en tanto que aparecen gastos en el FF 1 realizados el mes de abril, y el FF 2, que es posterior, en el mes de marzo o febrero.
Todo es un descontrol alucinante.

La indigna “ayuda social” y el gasto de $ 1,14
Sestopal puede cenar con un vino de $ 87, comprar un marco para foto de plata en $ 208, o comprar un regalo “para cortesía” en la casa Polo Saint Laurent de Recoleta, en $ 437. Pero para “ayuda social”, de esos fondos destina unas migajas que entrega bajo la forma de “bonos solidarios” de $ 20 ó $ 40 a personas necesitadas que se lo solicitan, quienes deben ir ante él o los demás funcionarios políticos a pedírselo personalmente, a esperarlos en los pasillos y a recibir con frecuencia malos tratos.
Mientras se multiplica la cantidad de vecinos en situaciones de pobreza y necesidad, La Falda ni siquiera cuenta actualmente con un Asistente Social que releve la situación de marginación e indigencia en la que caen cada vez más familias. A cambio de un tratamiento serio de problema, el Intendente y sus secretarios destinan unos pesos al “bono solidario”.
Hizo renunciar a la encargada del área social. Pero no hay ningún plan en su reemplazo. No hay un plan de acción social concreto, ni una coordinación que reúna los fondos y potencie los esfuerzos. Y mientras los pobres se multiplican sin contención, Sestopal se da la gran vida a cuenta de todos.
El 16 de enero pasado, a las 15,45 horas, Sestopal llamó desde una cabina pública de teléfono al Ministerio de Educación. Se ve que no lo atendieron, porque ese gasto que pasó para que paguen entre todos los vecinos, fue de apenas $ 1,14.



RECUADRO

Fondos Fijos por Área
(Renovables, sin límite de cantidad)

Intendente (Sestopal): $ 4.500
Viceintendente (Mendieta): $ 2.000
Sec. Turismo (Buonamico): $ 5.000
Sec. Obras Públicas (Kember): $ 4.500
Siete Cascadas (Kember): $ 3.000
Sec. Coord. General (Maldonado): $ 3.000
Sec. Economía (Pafundo): $ 2.000
Ayuda Personal (Pafundo): $ 8.000
Coord. Prensa (Zárate): $ 800
Asesoría Letrada (Mendelberg): $ 400
Dirección Salud (Gutiérrez): $ 1.500
Dir. Atención Primaria (Agost): $ 500

lunes, 24 de agosto de 2009

El día que Sestopal y Pafundo nos empernaron a todos


¿Por qué la obra de gas natural en La Falda está parada?

Vecinos y hoteleros fuera de la primera mancha hacen la obra al 30 % del valor original


Algo es muy claro para los vecinos que hace meses discuten frente a frente con la Municipalidad y los representantes de la UTE empresaria de la obra de gas natural: El contrato es leonino.
“Es un típico contrato basura”, afirmó sin dudarlo un miembro de la Comisión del Gas, especialista en el tema de redes domiciliarias, al ser consultado por este cronista. Se refiere específicamente al que firmaron la UTE conformada por Ram Construcciones S.R.L. y Combustibles Serranos S.A. con la Municipalidad de La Falda para la realización de esta obra: “Es un contrato basura, es un chicle masticado por la improvisación. Cada cláusula puede reinterpretarse y reacordarse entre las partes”.
Un ejemplo de esta elasticidad de las cláusulas contractuales, lastimosa para los vecinos, fue cuando en un momento las partes acordaron suspender la obra por 180 días. Luego se levantó la suspensión, pero la obra nunca continuó, se encuentra como en estado vegetativo. Su corazón late, el contrato sigue vivo, pero la obra está muerta, sin movimiento.
En el mientras tanto se da la paradójica situación de que los vecinos con propiedades que no están comprendidas en la primera etapa de la obra, ubicadas por fuera del recorrido previsto para los primeros 51 mil metros lineales de cañería, tienen la posibilidad no sólo de agruparse con otros vecinos y ponerse de acuerdo con alguna de las más de cien empresas habilitadas en la Provincia para realizar la extensión de la red, sino que, como informáramos en la edición anterior(“La Gran estafa del Gran Pez”), lo pueden hacer a un costo total que no alcanza el 30 % de los valores contemplados en el leonino contrato basura aún vigente. Así, los vecinos con propiedades en la primera mancha pagaron la red domiciliaria a precios de estafa o se resistieron a hacerlo a pesar de haber sido intimados por la empresa. En tanto aquellos quienes están dentro de la primera etapa sin que por sus veredas haya pasado aún el caño, también siguen esperando. Pero a diferencia de los que están afuera de la etapa en discusión, no pueden hacer nada para tener gas natural a precio justo. O sea que mientras el contrato siga vigente esa etapa no puede realizarla nadie más que la UTE contratada, que a su vez no la hace por la resistencia vecinal y la falta de pago que ya sufre ante los precios desmesurados. De esta manera, el Intendente Marcos Sestopal, que a diferencia de otros administradores comunales se negó a hacer la obra por administración municipal, argumentando que él la quería rápida y ejecutiva, como se suponía que era su estilo de Gobierno, termina por estas horas siendo el más inoperante de todos los intendentes de la región, con la obra paralizada y sin solución a la vista. La gran pregunta, en cualquier caso, es por qué no busca una solución coherente y racional al problema y vuelve a poner en marcha una obra tan necesaria para la ciudad. La respuesta a esta pregunta es esclarecedora, y viene a demostrar el verdadero espíritu de la cosa. Veamos.

La firma de Sestopal y Pafundo
Parece que no conformes con haber entregado la principal obra pública de La Falda a una empresa amiga, sin la más mínima intención real de cotejar precios y formas de pago con otras propuestas, el Gran Pez Sestopal y su ladero Jorge “yo te lo explico” Pafundo, el secretario de Hacienda, le hicieron un favorcito más a la UTE. Juntitos, en silencio, solitos pero en nombre de todos, le firmaron ante Escribano Público un acta en la que cedieron todos los derechos de cobro a la empresa amiga, legalmente representada por el estudio jurídico del abogado Héctor Petroch. Ese acta en la que los dos audaces funcionarios entregaron el patrimonio de los vecinos en las manos de la empresa privada que te ponía en caño a precio de estafa, es el que salieron a repartir como turrones de navidad, casa por casa, hace unos meses con la intimación al pago. Gracias a la Comisión de los Autoconvocados del Gas a Precio Justo, conocidos como “Los doce apóstoles” por su tesón y dedicación a la causa, esas intimaciones quedaron sin efecto y, hasta ahora, todo en punto muerto.
La respuesta a por qué esta primera etapa de la obra no se replantea y se realiza con otras empresas a costos sensiblemente menores, como ya hacen varios vecinos fuera de la mancha y con el caño relativamente cerca, es el acta terrorífica con la que los ejemplares funcionarios públicos entregaron a los vecinos, de manos atadas y encapuchados, a la voracidad de una empresa que insiste en los abusivos costos a pesar de la evidencia.
Definitivamente no fue la reacción de los vecinos la causa del retraso de la necesaria obra. De hecho, vale recordarlo hasta que se avive el último desmemoriado o distraído o intencionado, se trata de “autoconvocados por el gas a precio justo”, y no “autoconvocados en contra del progreso”, como intentó instalar el discurso oficial. La causa por la que la obra más importante para la ciudad está en estado vegetativo puede encontrarse en el acta firmada por estos dos funcionarios, que a esta altura merecen al menos estar respondiendo ante otros estamentos cuáles han sido sus reales intenciones como administradores de los dineros públicos. Y para eso, acaso, no falte demasiado.

martes, 11 de agosto de 2009

La gran estafa del Gran Pez


El tiempo pasa y se comprueba qué quiso hacer el Intendente Sestopal con el gas en La Falda


Tenían razón los vecinos de La Falda que se auto convocaron para defenderse por los abusivos montos y para pedir un precio justo por el paso de la red domiciliaria de gas natural frente a sus propiedades. La obra se iniciaba sin la mínima información por parte de las autoridades, y los montos y plazos eran imposibles de afrontar para muchos.
A la primera reunión realizada en la Biblioteca Popular Sarmiento llegaron jubilados que blandían en una mano sus haberes de seiscientos pesos y en la otra el cedulón de pago municipal por el gas, por quinientos, seiscientos o setecientos pesos mensuales, con un sello color rojo en el margen superior derecho que advertía sobre el inicio de acciones legales de ocurrir un retrazo de dos cuotas consecutivas. Un abuso total y desmedido que lo único que podía generar era la reacción de la vecindad que, de pronto y sin previo aviso, se vio amenazada. Así ocurrió.
Una vez contra las cuerdas por la movilización vecinal y la temperatura que se levantaba en las asambleas de ciudadanos autoconvocados, las autoridades admitieron decenas de errores pero se aferraron a no modificar el monto global de la obra, hecho que dejaba todo en el mismo lugar del comienzo. Finalmente, la historia es conocida, y ante la falta de pago de una gran cantidad de personas, la obra se paró. Y los inviernos fríos pasan, y el gas natural es una quimera para el noventa por ciento de la población. Pero apenas dos años más tarde de aquel comienzo traumático de la historia, la verdad empieza a caer como una fruta madura.

Cruz del Eje, dos años más tarde
Hasta aquella ciudad llegó este cronista gracias a la desinteresada colaboración del vecino hotelero Pascual Strazza, motivado en conocer de primera mano la información acerca de la obra de gas natural en marcha. Fuimos recibidos por el Secretario de Desarrollo, actualmente a cargo de Obras y Servicios Públicos, licenciado Juan Carlos Fasoli, quien nos dio los detalles de la primera etapa en marcha de 28 mil metros lineales de red: “La obra se hace por administración municipal. El Intendente Mario Blanco fue personalmente a decenas de reuniones con los vecinos de la ciudad a explicar cómo se haría la obra, cuál sería el monto a pagar en cada caso y qué plazos se podían ofrecer. Mientras tanto, con ahorros municipales genuinos compramos la totalidad de los caños para la red”, aseguró el Secretario.
Una vez que todos estaban informados, y con los trámites al día, iniciamos con mano de obra propia y algunos técnicos contratados el zanjeo”.
Esta primera etapa de 28 mil metros se inició en abril de este año, y ya se terminaron los primeros 10 mil metros. En un total de diez meses la mancha queda finalizada y ya se iniciaron los trámites por las etapas siguientes. Se prevé dotar de gas natural a la totalidad de la ciudad.

Las comparaciones desnudan las mentiras de Sestopal
La comparación es factible. Se trata de la primera mancha y de la zona céntrica de ambas ciudades. Pero agárrese de donde pueda, porque le va a costar creer el tamaño de la diferencia de costos entre una obra y otra y, mucho más aún, si ante cada comparación de precios recuerda que los de Cruz del Eje son actuales, exactamente dos años después de los que se cobraron o intentaron cobrar en La Falda, inflación mediante.
Allá, donde no la hace “una empresa que viene a invertir por la ciudad”, como nos quería hacer creer el Intendente Marcos Sestopal, sino la propia Municipalidad por administración, los números son claritos.
Por una vivienda familiar de hasta 150 M2 se paga $ 1.800. Este también es un valor fijo para los terrenos baldíos. Por una vivienda familiar de más de 150 M2, se paga $ 2.500. No hay para el cálculo otro fórmula, ni que hablar de la diabólica Polinómica que llevaba estos montos en La Falda a entre $ 4.000 y $ 7.000.
En cuanto al comercio y hotelería se cobra lo siguiente: Para comercios pequeños, con un estimado de consumo menor a los seis metros cúbicos hora, $ 2.500. Hablamos por ejemplo de un kiosco o cualquier otro rubro que no utilice el gas natural como parte de su actividad. En tanto que los comercios que sí utilizan el gas, como un restaurante o un hotel, el costo fijo, sin importar los metros de frente ni la superficie del terreno o la cantidad de mesas o habitaciones, es de $ 4.500. En La Falda, siempre dos años atrás, los hoteles debían enfrentar cifras desde $ 24 mil pesos hasta $ 80 mil. Una pequeña diferencia.
Todos estos montos son fijos y al contado, existiendo un plazo de hasta 24 meses con el 2,5 % de interés, lo que lleva la cuota a $ 120 mensuales en el caso de una vivienda de uso familiar menor a 150 m2. Allí también el pago es obligatorio para todos, pero como señalamos, el Intendente se encargó de informar con antelación, evacuando las dudas, y mostrando los números. El registro de pago actual alcanza al ciento por ciento de los vecinos comprendidos en esta etapa y se acumulan en los despachos oficiales los pedidos de ampliación de obra.
¿Otro país? Nada de eso. Otro administrador de los dineros públicos.

La Falda auto comparada
La información es demasiada para condensarla en esta página. Pero vayan dos ejemplos de hoteles de La Falda ubicados unos metros más allá de la primera etapa ya construida. La Municipalidad, dos años atrás, les informó los montos a pagar por esos establecimientos, según el cálculo de la Polinómica. En un caso la cifra ascendía a $ 30 mil. Hoy ese hotel contrató a otra empresa privada y la misma obra le cuesta $ 8 mil. En el segundo caso la cifra a pagar según Sestopal y su secretario Jorge Pafundo era de $ 80 mil. Hoy está por contratar el mismo trabajo en $ 23 mil por los cien metros de frente que posee.
El Derecho Penal define a la estafa en los siguientes términos: Delito consistente en provocar un perjuicio patrimonial a alguien mediante engaño y con ánimo de lucro.

martes, 4 de agosto de 2009

Sestopal, ahora sin plata, busca la participación ciudadana que tanto despreció

Los hoteleros se fueron del Consejo de la Ciudad para no hacerle el caldo gordo a Grenade



El periodista granpecista Jorge Domínguez es el ciudadano que más fe tiene en la gestión del intendente Marcos Sestopal. Al término de la reunión donde se presentó el Plan Estratégico de la ciudad, le preguntó/opinó/vaticinó: “Indudablemente para muchos que por ahí no tomaron en serio hace un tiempo que había una decisión política orientada a tener amplitud en la comunidad, estos acontecimientos van afirmando que era en serio ¿no?, y que sin duda todo lo que venga de aquí en adelante va a tener que ver con participación y con consenso y eso de algún modo es lo que vemos en la participación del día de hoy”.
“Es clave para La Falda adoptar este tipo de cuestión, se envalentonó el Gran Pez Sestopal ante el bravo periodista. En algún momento teníamos que tomar la rienda y llevar el barco a una costa porque estaba muy complicada la ciudad, pero hoy que crece, que se desarrolla y que tiene mucha vida, creo que tenemos que trabajar entre todos para que siga siendo un lugar para vivir, donde cuidemos el ambiente pero que tenga el trabajo suficiente y para eso hay que planificarla y hay que tener una visión estratégica”.
Independientemente de su proeza metafórica de llevar hasta la costa un barco tomándolo por las riendas, lo cierto es que el período que Sestopal asegura “era muy complicado”, fue en realidad el período en que los ingresos municipales por impuestos directos y coparticipación provincial y nacional fueron los más importantes de la historia reciente. Además de haberse recibido como nunca antes subsidios y empréstitos que se esfumaron entre los dedos, como el famoso Polo para la cría de conejos en Pampa de Oláen, donde una montaña de dinero terminó en la nada, sin producción ni explicación, por citar un ejemplo de tantos.
Esto de los buenos ingresos públicos ocurrió en La Falda y en todo el país, siendo el superávit fiscal unas de las consecuencias directas en todos los niveles de la administración pública. Así que durante los años dorados de buenos ingresos económicos (2003 – 2008), Sestopal no escuchó a nadie, hizo todo de acuerdo a su capricho personal y con gestos autoritarios y poco transparentes se cansó de beneficiar a los amigos del poder con dinero público, abusó de las contrataciones directas, sin llamar a licitación, como en el caso del gas natural, para cerrar esos negocios que beneficiaron a un puñado de personajes y allegados.
Ahora, cuando debe despedir empleados porque el dinero escasea, cuando no puede ni tapar los baches que se multiplican en las calles, ni logra mantener la ciudad limpia, parece que se le acabó la voz de mando inapelable y busca el consenso para administrar la miseria de este presente. Y en estas condiciones, según parece quieren decirnos algunos, tenemos que ir y aplaudirlo.

Piedrita por piedrita
A pesar del entusiasmo de periodista granpecista Domínguez con “la participación que vemos hoy”, lo cierto es que fue escaso el público que, según se encargó de resaltar en varias ocasiones Sestopal, se acercó al acto de presentación del proyecto.
En el Auditorio sólo había 29 personas aparte de los cuatro conferencistas. Catorce eran funcionarios y empleados municipales, siete integrantes del Concejo de la Ciudad, tres asesores acompañantes de las universidades presentes, un concejal por la oposición, tres periodistas y un vecino.
El gobierno de Sestopal tiene un problema grave para el objetivo que se propone de buscar consenso a través de la participación ciudadana. Y ese problema es la falta de confianza hacia su persona y su gestión que él muy bien se ha encargado de sembrar. Amplios sectores de la sociedad ya no le creen, y no es por cuestiones políticas mezquinas, sino porque cientos de vecinos con ánimo de participación social y comunitaria se han cansado de sus mentiras y de su manejo autoritario, siempre beneficiando a un pequeño grupo de amigos del poder, y muchas veces atacando de manera directa los intereses y el bolsillo de los vecinos.
Una de las mentiras más grandes del Gran Pez la volvió a decir esa misma mañana. “Este Gobierno fue poniendo piedrita por piedrita para fortalecer las instituciones”. Pruebas al canto, vamos al caso vergonzoso de la Ucis, el fenecido Ente de Turismo y el mismísimo Consejo de la Ciudad.
Ucis: Con el amigo del poder Ariel Ariza al frente, desplazaron a comerciantes independientes que habían trabajado durante años por el desarrollo del comercio y asumieron la conducción con la impronta de hacer tantas cosas que nunca, jamás, hicieron algo. Ni siquiera participan del Concejo de la Ciudad, al que sólo fueron en la primera reunión constitutiva para asegurarse de imponer en la presidencia al designado por el Gran Pez, Juan Carlos Grenade. O sea que Sestopal puso la piedrita en la Ucis y la neutralizó, durmiéndola. Allí no hay quien haga una crítica a su gestión. Tampoco quien le aporte una idea.



Ente de Turismo: Es el modelo de participación con decisiones vinculantes que funciona en las ciudades turísticas de avanzada. Pero Sestopal lo cerró, argumentando que las decisiones demoraban. Así que ahora Buonamico hace todo más rápido y sin transparencia. Se esperan aún los balances del Tango de ediciones anteriores y el actual.



Concejo de la Ciudad: Sestopal no lo convocó por años hasta que los vecinos autoconvocados por el gas a precio justo se lo reclamaron con la advertencia de recurrir a la Justicia. Allí entonces se decidió, obligado por las circunstancias. Lo convocó de golpe e impuso a sus amigos en la conducción.



Finalmente, al Consejo de la Ciudad a renunciado la Asociación Serrana de Hoteles. La explicación oficial es falta de tiempo de sus miembros. La que dejan traslucir off the record habla del carácter no vinculante de esa entidad, por lo que se sigue reclamando participación real a través del Ente de Turismo, que el Gran Pez mantiene muerto. Varios hoteleros, además, coincidieron en una de las razones del alejamiento: “No queremos hacerle el caldo gordo a Grenade”. En otras palabras, sospechan que sólo se trata de apuntalar su figura para proyectarla, tal vez, como futuro candidato a intendente del oficialismo.
Cuando Sestopal se da cuenta de la escasa participación ciudadana a su convocatoria, debe pensar en todas las políticas que puso en marcha y en sus actitudes como Intendente a lo largo de estos años. Si se sincera, allí encontrará las respuestas a sus inquietudes.